Operadores españoles valoran futuros controles tras escándalo de carne equina

Ganaderos, salas de despiece cárnicas y la organización de consumidores OCU han saludado el posible refuerzo de los controles en la UE, previstas para marzo, tras el escándalo de carne de caballo que afecta a Francia, Reino Unido, Rumanía, Suecia, Luxemburgo, Polonia, Alemania y Países Bajos.

 La Comisión Europea propuso ayer reforzar las actuaciones en la carne en alimentos procesados en toda Europa -incluida España- con un coste de 3 millones, después de que se haya encontrado en varios países carne de caballo en preparados y hamburguesas de vacuno.Para el secretario general de la Asociación Profesional de Salas de Despiece y Empresas Cárnicas (Aprosa-ANEC), Manuel González, "nos parece bien que se intensifiquen medidas de control para evitar posibles crisis como ésta o las que vengan. Estamos de acuerdo".González ha pedido que se aclare "qué ha pasado" en Europa para evitar que caiga el consumo de las carnes en general "ya de por sí flojo".Entre las hipótesis de lo que pudo ocurrir en Europa, no debe descartarse una "contaminación cruzada", es decir, que una máquina de elaboración de hamburguesas u otros elaborados no se limpiara bien, motivando la contaminación por ADN de carne de caballo o de algún aditivo del mismo en los procesados alimentarios."Está todo en el aire", ha precisado el secretario general."Reiteramos nuestra petición de que se realicen los análisis oportunos y que se hagan públicos", ha explicado por su parte la portavoz de OCU, Ileana Izverniceanu, en declaraciones a Efeagro."Entendemos que España no es una isla en este asunto de fraude del etiquetado y la falta de información de las autoridades competentes es un insulto a los consumidores", ha esgrimido Izverniceanu."Es lamentable que, ahora que lo pide la UE, sí hagamos esos controles. Ahora sí, antes no. Al menos Europa va a conseguir lo que los ciudadanos españoles no han conseguido: obtener información clara sobre el estado de la cuestión", ha apostillado la portavoz.El director gerente de la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), Javier López, ha pedido que se sancione a las empresas que hayan incurrido en el presunto fraude económico."En esta debacle a ver quién es más listo y el que baja más los precios, las consecuencias son éstas", ha señalado a Efeagro el director gerente, quien ha exigido que al consumidor se le ofrezca sólo vacuno si es eso lo que ha demandado y figura en el etiquetado del producto.Ha apuntado que la carne de caballo no es especialmente barata como para justificar que se cometa un delito económico, aunque puede haber otros motivos como una mayor oferta por la crisis en algún país sin salida comercial y, al final, "todo vale" para algunos.Los ganaderos están cansados de que se les exijan estándares de trazabilidad "bestiales" que acaban en graves sanciones en caso de incumplimientos, pero que las compañías alimentarias, en Europea en este caso, que han cometido fraude se van de rositas", ha criticado.Aumentar los controles es un "mensaje político que está bien", pero el sistema funcionará si se promulgan sanciones ejemplares y se hace cumplir a las firmas alimentarias sus medidas de "autocontrol".El responsable de vacuno cárnico de COAG, Alberto Gracia, ha remarcado que si se ha detectado un fraude en Europa es "porque existe trazabilidad", puesto que sin rastreos y controles "se hubiera comido todo el mundo la carne de caballo" sin problemas.Gracia ve con buenos ojos que se refuercen los controles en industrias para ganar en transparencia, aunque pide tranquilidad porque se trataría de irregularidades "económicas" y no sanitarias.Preguntado si en España podría ocurrir lo mismo que en otros países, Gracia ha afirmado que "no tendría mucho sentido" porque las industrias son "serias y no van a caer en eso", más aún, cuando disponen de carne de vacuno "barata" y de calidad en el mercado."La clientela hace comentarios de lo que dicen en la tele, pero compran igualmente. Es una carne sana", han apostillado desde Lluis Garnacha -el único establecimiento especializado en la venta de carne de potro y caballo en Girona-, quienes no han notado bajada de ventas ni la esperan entre sus compradores, "que nos conocen de toda la vida. Todo es absolutamente natural".Los equinos provienen de payeses en la comarca pirenáica catalana de la Cerdanya y tienen todas las garantías de trazabilidad, un producto artesanal y local, alejado de canales industrializados.La presidenta de la Asociación CYD Santa María de Alhaurín el Grande (Málaga), Concordia Márquez, ha pedido que los controles se realicen "por sorpresa y sin avisar", comiencen por los mataderos y se apliquen al transporte y a toda la cadena alimentaria.Márquez ha criticado que la administración española "se está quitando de encima el problema, dando la imagen de que la carne de caballo es super buena, como si eso tuviera algo que ver" con la actual crisis.En opinión de esta asociación, que no le cuadra el alto número de sacrificios de este equino pese a no existir mercado conocido para el producto, "es probable que en España estemos consumiendo también de forma no adecuada carne de caballo", pero "quizás no se descubra porque depende de quien ejerza la inspección y control".Más aún, advierte a la administración: "si España niega absolutamente" el problema y "no da un giro en su política de controles", a corto o medio plazo habrá también otras "sorpresas", esta vez sanitarias.Las autoridades deben evitar que puedan llegar al ciudadano carne de caballo tratado con antiinflamotorios, antibióticos, anabolizantes o desparasitadores, concluye Márquez.Fuente: EFEAGRO 

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